| Enclavada en el corazón de Sudamérica, Bolivia constituye uno de los destinos turísticos más diversos del mundo, en donde una impresionante variedad de atracciones culturales y naturales, son capaces de satisfacer hasta los intereses y deseos del viajero más avezado que anda en busca de lo auténtico!
Su
territorio fue la cuna de grandes civilizaciones, algunas de las
cuales datan desde los 2000 años a.c. y se fueron sucediendo
hasta dar paso a la cultura Tiwanacota, que luego de extinguirse
dio origen al impresionante Imperio Incaico, cuya ley y cultura
se impuso en el occidente sudamericano, especialmente en la región
andina, hasta la llegada de los españoles.
De la primera, aún quedan los vestigios líticos
de lo que fuese uno de sus principales centros ceremoniales, Tiwanaco
hoy declarado Sitio del Patrimonio Histórico y Cultural
de la Humanidad por la UNESCO. Mientras que de los incas no sólo
hay relictos arqueológicos magistrales, como las impresionantes
calzadas y sus obras de oro, cerámica y piedra, sino que
aún quedan muestras vivas de su gente, sus costumbres y
su idioma, el quechúa, que sigue siendo la lengua materna
de los cientos de miles de sus descendientes directos, quienes
aún perviven en su territorio.
De
igual manera, en la parte Oriental de lo que ahora es la República
de Bolivia, se desarrollaron otras culturas indígenas como
la Chané, la Guaraya, la Ayorea y la Mojeña.
La primera dejó para la posteridad el enigmático
Centro Ceremonial de Samaipata, considerado como el petroglifo
de una sola pieza más grande del Mundo, y que no sólo
influenció a escritores como Von Haniken, sino que también
fue merecedor de su declaración como Sitio del Patrimonio
Histórico y Cultural de la Humanidad.
Por
su lado, los mojeños: considerados como una cultura hidráulica
por su dominio del recurso agua, nos han legado uno de los más
impresionantes vestigios de obras ingenieriles hechas por nuestros
antepasados, las cuales
cubren una superficie de más de 50.000 km2! en la región
de los llanos en el Oriente boliviano. De los guarayos y ayoreos
aún quedan grupos vivos de sus descendientes, con su lenguaje y muchas de sus costumbres,
viviendo incluso algunos de los grupos ayoreos, tal y como lo
hicieron sus antepasados en tiempos remotos, siendo nómadas,
cazadores y recolectores, en los inhóspitos parajes aún
prístinos de la región del Chaco en el sur de Bolivia.
La
mayoría de unas 27 etnias más que aún perduran
en el país, mantienen con orgullo muchas de las vivas expresiones
culturales de sus ancestros, destacando, su colorida y fina artesanía,
su rica variedad musical y sus danzas, que con fervor utilizan
en festividades propias y religiosas, como es el colorido y original
carnaval de Oruro, denominado “La Diablada” y también
declarado por la UNESCO como Patrimonio Intangible de la Humanidad.
Uno de los mejores tesoros culturales que aún perduran,
en franca integración con su pueblo, a manera de interesantes
y enigmáticos “museos vivos”, son los templos
de las Misiones Jesuíticas de Chiquitos, fieles expresiones
del sincretismo generado por el estrecho contacto que mantuvieron
los indígenas y los padres jesuitas a partir de 1691, y
que llevó al desarrollo del estilo de arte sacro conocido
como barroco-chiquitano, el cual tiene especial relevancia en
su arquitectura y su música. En este último caso
destacan las más de 5000 partituras que aún se conservan
y que hoy son la base del ya famoso Festival Internacional de
Música Renacentista y Barroca Americana “Misiones
de Chiquitos” que cada dos años reúne a los
mejores grupos de este género en el Mundo.
Con
tanta pluralidad cultural, hablar de Bolivia y dejar de lado su
riqueza culinaria sería una incongruencia, dada la gran
diversidad de platos típicos que ofrece en cada una de
sus regiones. Un colorido crisol de deliciosas recetas milenarias,
preparadas con ingredientes únicos por experimentados “chefs”
locales, es capaz de satisfacer los paladares más exigentes
y de permitirle al turista experimentar la cultura del país
a través de sus comidas!
En
su variada y atractiva geografía sobresalen paisajes como
las altas cumbres con nieves
perpetuas; el árido y colorido altiplano; los impresionantes
“mares” de sal, conocidos como salares; una gran variedad
de valles; bastas llanuras con selvas amazónicas, caudalosos
ríos, misteriosos lagos, infinitos pantanales, interminables
sabanas y el árido e indómito paisaje del chaco.
Tal
mosaico de paisajes naturales son la causa de la existencia de
14 Ecoregiones dentro de las cuales se han identificado unos 199
ecosistemas distintos!, dándole a Bolivia una de las riquezas
biológicas más impresionantes del mundo, por lo
que ha sido declarada como una de las ocho naciones de mayor biodiversidad
en el planeta!.
En
lo que respecta a plantas, hasta la fecha se han descrito poco
más de 13.700 especies. Dentro de las cuales destacan las
1500 de Orquídeas que han sido catalogadas hasta hoy con
una gran cantidad de endemismos y que se ubican en unos 190 géneros,
lo que representa el 25% del total a nivel mundial!.
A
nivel de vertebrados, el país también posee una
amplia diversidad, ya que en él se han podido registrar
550 especies de peces, 325 de mamíferos, 260 de reptiles,
186 de anfibios y 1379 especies de aves, por lo que se le ubica
como el sexto país en el mundo en riqueza ornitológica.
Dentro de éstas no sólo hay unas 17 especies endémicas,
sino verdaderas rarezas como el Suri o “avestruz”
de altura y la Pava Mutún Copete de Piedra, re-descubierta
en 1989, luego de ser considera extinta por más de cuarenta
años!.
Muestras
de esta impresionante riqueza hoy se protegen en una amplia e
impresionante red de áreas protegidas, tales como parques
nacionales, reservas y estaciones biológicas, las cuales
representan aproximadamente el 15% del territorio nacional y ofrecen
una impresionante y rica naturaleza que aún perduran en
vastas extensiones de tierras vírgenes esperando ser exploradas.
Dentro
de ellas sobresalen áreas como el Parque Nacional Eduardo
Abaroa de impresionante belleza paisajista; el P.N. Madidi catalogado
como una de las áreas protegidas de mayor biodiversidad
en el mundo!; el P.N. Amboró considerado como un refugio
pleistocenico; el P.N. Noel Kempff Mercado que alberga algunas
de las más bellas cataratas del país y es hogar
de la rara Paraba Azul, y el P.N. Kaa Yaa que con sus tres millones
de hectáreas se ubica como el Parque Nacional más
grande del continente americano y es hogar de las últimas
tribus nómadas de Ayoreos que siguen viviendo como en la
“edad de piedra” evitando el contacto con el “hombre
civilizado”.
En
esta Era de globalización y vertiginosa avanzada tecnológica,
pocos países como Bolivia pueden hacer alarde de su autenticidad
cultural y su pristinidad natural. Visitarla y disfrutar de tanta
riqueza, es una extraordinaria experiencia que aún ofrece
al turista la sensación de ser expedicionario al viajar
por espacios naturales de incomparable belleza y entrar en contacto
con valores y etnias de gran calidez y originalidad cultural.
Sí
...así es Bolivia, rica, diversa, cálida, colorida,
pero sobretodo, auténtica y dispuesta a recibir con los
brazos abiertos a quien la quiera explorar y vivir en la intensidad
que solo brindan su tierra, su naturaleza y su gente.
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